jueves, 22 de marzo de 2012

LITERALMENTE XXII


RECORDAR, EN OCASIONES, NO ES BUENO



Nunca. Nunca pensé que eso fuera posible. Un día soleado en una
feria cualquiera. Atracciones de todo tipo. Una, especial. Recuerdo de mi
primer beso, con él, en aquella montaña rusa.



Me acerqué para recordar aquellos tiempos en los que no había
preocupaciones pero algo me distrajo. Veía a la gente salir de allí con una
cara extraña. Pálidos. Con las manos en la boca y corriendo de un lado a otro.
¿Qué pasaba?



Me quedé observando pero no conseguí saber qué ocurría. Como yo
había ido allí para recordar buenos momentos, decidí montarme, esta vez sola.
Cuando empezó a caminar aquél vagón se me escaparon unas lágrimas, fue todo tan
bonito. Al tiempo me di cuenta que no estaba llorando de tristeza, ese cacharro
iba demasiado rápido y me lloraban los ojos. No me encontraba bien, había
demasiadas curvas. Para arriba, para abajo.¿Eso no iba a parar nunca?



Por fin la atracción se acabó. Bajé en menos de un segundo, más
blanca que la nieve. Corriendo me fui detrás de un coche. Nunca pensé que
alguien pudiera echar las tripas por la boca.

Estefanía Ferrera

domingo, 18 de marzo de 2012

SOBRE GUSTOS ESTÁ TODO ESCRITO XXXI



“Les
contaré cómo sobreviví. Les contaré que, cuando tengo una mala mañana, me
resulta imposible disfrutar de nada porque temo que me lo quiten. Entonces hago
una lista mental de todas las muestras de bondad de las que he sido testigo. Es
como un juego, repetitivo, incluso algo tedioso después de más de veinte años.
Aún así, sé que hay juegos
mucho peores”

Alejandro Rodríguez Mena.

martes, 13 de marzo de 2012

QUIJOTESCAS IX

Marc Chagall


No era diablo, sino un encantador que vino sobre una nube, después
del día que vuestra merced partió, y, apeándose de una sierpe en que venia
caballero, entró en el aposento, y no sé que lo que se hizo dentro, que a cabo
de poca pieza salió volando por el tejado, y dejó la casa llena de humo; y
cuando acordamos a mirar lo que había hecho, no vimos libro ni aposento alguno;
sólo se nos acuerda muy bien a mí y al ama que, al tiempo del partirse aquel
viejo, dijo en voces muy alas que, por enemistad con el dueño de los libros y
aposento, dejaba hecho el daño en aquella casa que después se vería. (La
sobrina de don Quijote)
-o-o-o-

Por cierto, hermano cabrero, que si yo me hallara
posibilitado de poder comenzar alguna aventura, que luego me pusiera en camino
porque vos la tuviérades buena; que yo sacara sin duda alguna del monasterio ,
donde debe estar contra su voluntad Leandra, a pesar de la abadesa y de cuantos
quisieran estorbarlo, y os la pusiera en vuestros brazos, para que hicierades
della a toda vuestra voluntad y talante, guardando, pero, las leyes de la
caballería, que mandan que a ninguna doncella se le sea fecho desaguisado
alguno.(Don Quijote hablando con un pastor).

Alberto Montes

QUIJOTIZANDO EL SIGLO, VI

Don Quijote caballero,
Don Quijote el soñador,
Don Quijote un pobre viejo
que vivía sin razón.
Rocinante era su caballo
Y Dulcinea su Dios.
Este sencillo hidalgo
vivía de una ilusión
en la que él mismo pensaba
que era un gran ganador,
ganador de mil batallas
ganador de su gran amor.
Mil historias el vivió
todas con mucha pasión.
No todo era alegría
también había algún traidor,
su nombre no quiero
pues es de mala educación.
Demos gracias al héroe
que dio vida al mundo español.

Laura León

LITERALMENTE XXI


De repente noté un fuerte ardor por todo el cuerpo, aunque la
principal era mi mano. Recordé cómo había llegado hasta esa situación. Unos
meses antes había conocido a Lucía, de la que me había enamorado por completo.
Lucía se había mudado a mi ciudad, Barcelona , por motivos familiares. Su padre
había fallecido hace poco y su madre quería empezar una nueva vida, en un lugar
donde poder olvidar y desconectar.

Lucía era una chica especial, no solo físicamente (aunque era obvio
que sí) sino por sus pensamientos internos, debido a su reciente situación.
Pensaba que la vida no consistía en todo lo que tenía o lo que valía
económicamente todo eso, sino en el valor personal que tú querías darle. La
admiraba de veras. Aunque ella no solía darle valor a nada, ni económico ni
personal. Bueno sí, había una cosa a la que si que le daba valor: lo único que
le había dejado en herencia su padre, un colgante con forma de corazón , con
unas letras grabadas: ''Pase lo que pase''. No debía de valer demasiado
económicamente, pero siempre lo llevaba, era lo único que le quedaba de él.

La noche de San Juan, estábamos en la playa en una fiesta de la
universidad. Lucía siempre llevaba el colgante puesto y Almudena le preguntó
por él. Lucía se lo quitó para enseñarle lo que llevaba grabado. Cuando de
repente llegó Cristian y con su típica borrachera lo tiró al fuego. Todos nos
quedamos petrificados. Pero reaccioné a tiempo. Corrí a buscarlo. Mi mano en el
fuego. Por Lucía. Por su padre. Y por el imbécil de Cristian, siempre metiendo
la pata... El resto os lo podéis imaginar, quemaduras de tercer grado y una mano
izquierda un poco debilitada... Pero conseguí su colgante.

NOELIA FERNÁNDEZ

DI VERSOS CON VERSOS L

Blanco no, gris o negro

Tu conciencia,

que no deja caminar,

cuando queremos pasar,

por encima de los demás.


En muchas cosas se parecen,

aunque a ellos no les parezca.

Para desgracia del mundo,

lo que más tienen en común,

es que unos se creen superiores a otros.


¿Acaso importa blanco o negro,

si lo que queremos es un mundo menos negro?


Airam Afais

lunes, 12 de marzo de 2012