martes, 31 de enero de 2012

¡NOS VAMOS AL TEATRO!


Y este fin de semana nos damos un paseo por el Madrid de Max Estrella.
O si nos la hemos perdido, podemos ver la película.

DI VERSOS CON VERSOS XXIX

"Eran las once de la noche
en una casa olvidada
Eran insultos y voces
en su cara humillada

Ella, sincera, bonita, hermosa
volaba feliz como una mariposa
Él, rudo, bellaco, tramposo
la privó de cualquier sentimiento amoroso

Tras días de calvarios
y de recuerdos horribles
quiso ver la luz, quiso vivir
quiso ser mujer libre

Y armada de valor
haciendo caso a la razón
dejó su antigua vida
quiso florecer la flor

El camino fue muy duro
tenía pocos apoyos
pero su ilusión era tan grande
que luchó contra todo

Conoció a un hombre sencillo
que le dijo que la quería
y asi fue como conoció aquello
que una vez llamó vida

Poco a poco se olvidó
de aquel monstruo al que llamó amor
Empezó a vivir la vida
se quitó aquella espina

Pero pronto una tarde
salió su nuevo amor a la calle
y vió a un hombre golpeando
a la que podía ser su madre

Y sin pensarlo dos veces
hundió su puño en la mejilla
de aquel hombre desgraciado
y llamó a la policía

Y la justicia y la ley
a una cárcel le mandaron
a ese maltratador monstruoso
que quedó solo y olvidado."


Javier Prieto

DI VERSOS CON VERSOS XXVIII

SIMPLE POEMA


Pensándolo todo, encerrado en mi habitación, soy afortunado de haber
nacido en esta nación.

Familias y niños extrañan y
sufren por aquello que aman, personas inocentes condenadas a un final sin temor.

Temor el que presento en este
momento. Se me para el tiempo, el corazón, con tan solo pensar en tanto dolor,
dolor que
debo escribir por obligación.
Obligación es la que tienen, por
conseguir su libertad de expresión.

Es lo que intento, entrelazar palabras sin remordimiento, con el fin de
desatar mis sentimientos
y convencerme a mi mismo de que
no tengo otro medio de intervenir en todo sufrimiento injusto.

¿Por
qué ellos y no yo?,
nunca encuentro la respuesta.
Lo único que puedo
hacer es dar las gracias a Dios

HÉCTOR MATU

lunes, 30 de enero de 2012

DI VERSOS CON VERSOS XXVII

Pueden escribir guerra en la bandera de la paz con tiza,
globalizar la injusticia desde la isla del bienestar.
Pueden vender sacos de lágrimas rojo esperanto,
automatizarnos con medios y miedos.
Pueden tacharte de loco si rechazas la burocracia de enloquecidos,
definir racismo desde un punto de vista daltónico.
Pueden mirar a dios por encima del hombro,
enjaezar en oro los caballos del último viaje.

Puedo mendigar razón en el paseo estrellado del progreso.
Puedo esperar del tiempo la hora de la justicia
y acabar derrotista en un parque de derrotados.

Podemos seguir gritando libertad en la frontera de la hipocresía,
regar el desierto de la rutina con espejismos.
Podemos seguir a la espera con esperanza del último día sin fecha,
de un cielo sin estrellas en el firmamento de los sueños.
Podemos conformarnos con podemos.
O alzar la voz y el puño,
privatizar sus promesas del mañana,
que desde hoy sea hoy para todos,
cada día un día más y no un día
menos.

ANDRÉS CARRASCO

DI VERSOS CON VERSOS XXVI

Otros “animales”

Hablemos de la naturaleza,
hablemos de sus habitantes,
hablemos de los animales.
Seres vivos.
Seres que muchos amamos.
Seres que muchos detestan.
Esos otros que creen ser los dueños del mundo,
que creen ser la raza dominante
y tener el poder de someter al resto.
Esos otros capaces de maltratar a su mejor amigo,
esos otros capaces de atar a sus parientes más cercanos,
esos otros capaces de aplaudir una estocada
y de hacer de un sufrimiento todo un espectáculo.
Esos otros, que si continúan con sus hazañas
lograrán perder una pieza insustituible.
Una pieza del gran puzzle que forma el mundo.
Hablemos de ellos y de cómo pararlos.
Hablemos de cómo evitar que esa pieza se pierda.
Jorge Rodríguez

jueves, 26 de enero de 2012

QUIJOTIZANDO EL SIGLO, I



EL ENCANTAMIENTO DEL SIGLO XXI
Noche
tormentosa. Noche oscura. En la Plaza de España una luz intensa ilumina el
monumento a Don Quijote y a Sancho.
-
¡Voto a bríos, Sancho!
Por fin despertamos del encantamiento del caballero Mastuerzo!-comenta Alonso
Quijano, mientras se desentumece debido al tiempo que ha estado inmóvil.
-
Señor- replica Sancho-
no era un encantamiento, nosotros éramos…somos …
-
¡Calla mentecato! ¿Ves
aquel castillo que se vislumbra entre los árboles? Pues es el del Caballero Mastuerzo .Salgamos
de aquí antes de que se dé cuenta de su hechizo no pudo con nosotros.
-
Como vuesa merced
diga, pero…
Alonso Quijano corta la réplica de
su escudero y se dirige con su fiel Rocinante hacia Gran Vía.
-
Pero ¿qué ven mis
ojos?-exclama don Quijote al ver el panorama que tiene ante sí- ¡Las casas
deformadas queriendo llegar hasta el Sumo Hacedor! Resplandores extraños de
tres colores que flotan sobre…! ¡Sancho
no hay caminos! Solo lenguas negras que se entrecruzan el aquella plaza. ¡Mira
Sancho hay monstruos infernales con ojos que lanzan llamaradas y están rodeando aquellos caminantes! Vamos Sancho tenemos que matar a las fieras….
Antes que Sancho pudiera decir
nada, Alonso, galopando en Rocinante, se dirige hacia una nueva aventura.
Gritando- ¡Vamos malvados venid a por mí y dejad a estas buenas gentes!- se
sitúa en un paso de cebra. Los transeúntes le llaman loco, pero él no les oye
tan solo espera su nuevo combate. Los semáforos en verde, loa automóviles
arrancan, aunque despacio, se acercan cada vez más al caballero, el cual los
espera con su lanza preparada. Los coches le pasan por delante y por detrás, una
y otra vez hasta que cae al suelo y se magulla todo el cuerpo, sintiendo que se
ha roto en mil pedazos. Sancho corre en
su ayuda, como tantas veces.
-
Señor, señor… ¿está
bien? ¿Pero cómo se le ocurre a vuesa merced enfrentarse a esos carros de fuego
con una triste lanza? Ahora los llaman
coches y corren veloces.
-
¿Coches? ¿Qué palabra
es esa Sancho?¡ Bestias del infierno sería más preciso! Este encantamiento es
mucho más poderoso de lo que hasta ahora hemos tenido. Debemos tener cuidado,
seguro que encontraremos más peligros.
-
Bien, señor, lo que
usted diga, pero salgamos de aquí, este no es nuestro sitio.
-
¿Cómo que no? mientras
haya una sola persona, noble, plebeya, rica, pobre en peligro, Alonso Quijano
cabalgará para desfacer entuertos y
librarlos de los villanos.
Caminando hacia la fuente, Sancho,
movía la cabeza y pensaba que su amo
todavía no se había dado cuenta de nada, que seguía en su mundo. Él, inmóvil
junto a su amo, había visto cómo se transformaban las ciudades, las
gentes, cómo el tiempo pasaba, pero no
por ellos. Cervantes les creó y Cervantes les mató, únicamente vuelven a
revivir cuando alguien empieza a leer “En un lugar de la Mancha….” Y mientras
tanto, locura y cordura, velan por Madrid.

Alberto Fernández

DI VERSOS CON VERSOS XXV

Evolución es el término que en este momento voy a escribir.
Esta es la verdad que manda, te guste o no, la vas a descubrir.
Tenemos la decisión, tenemos la superación.
Ve a tu sitio, léete un libro, cultiva tu cabeza.
Que en este mundo a una mujer no se la trata como a una piedra.
La historia de un hombre y mujer es curiosa.
Cuando sin saber por qué, las cosas cambian de parecer.
El sol ya no sale, su sonrisa desaparece.
Pocas gracias le da al hombre que la hizo sentir pobre.
Pobre de corazón y de valentía ella tenía, no era poca cosa.
A primera vista parece difícil, claro.
Lo que las hace fuerte es salir vivas del finde.
Tantos locos en la calle hacen su drama con más mujeres.
Tuvo que hacer un cambio de parecer.
Distancias cortas, distancias largas, próximamente van a ver.
Tipo solitario, la vida le hizo ser.
Para valorar algo, primero lo tuvo que perder.Lo que más le hacía falta.
Por un mal día y un golpe ligero.
Se fue dando un portazo y gritando: ¡adiós, ya no te quiero!
Ve a coger tu premio en este momento porque te toca.
Su premio es la felicidad, únicamente eso.
Es una mujer fuerte, libre y contenta.
Lejos de los lazos que anteriormente la aterraban.
Por fin sonríe, chica, no te volverá a tocar.

DAVIR RUIZ