lunes, 1 de marzo de 2010

ELEGÍAMOS I

Y despierto y allí estás tú.
En el suelo, junto a mí,
Muy bonita, mas muy muerta.
No esperaste mi despertar,
Me dejaste solo, triste.

¿Cómo ha podido pasar?
Hace una hora estabas bien,
Ahora sólo no estás.
Como humo en aire, te marchas.
Hacia donde yo no esté.

Amada, vaina es de ti
Para ese malo puñal.
Mi corazón no lo quiero,
Quiero arrancarlo del pecho
Para ponerlo en el tuyo.

Aplicada, bella, lista,
Cariñosísima y buena.
Divertida, santa, fuerte.
Inocentísima y maja.
Y muerta has caído ya.

Casi no ha durado nada.
Poco hemos aprovechado
De este amor tan pasional.
Mucho hemos perdido ya,
Pues no lo quisimos antes.

Y te envidio, mi amada.
No me quedaré aquí
Sin tu calor junto a mí.
Ahora mismo te sigo,
Dulce y amada Julieta.


Javier Membrilla

No hay comentarios:

Publicar un comentario